lunes, 13 de septiembre de 2010

GINECEO de CIPOLLETTI Susana Raquel.

Mujer...si el corsé masculino
sofoca tu vientre de libertad
ya no servirá la desnudez
cuando se acabe el sueño.
Yo no sé si tus labios
son el recuerdo fragmentado
o un esqueleto desatado.
Sé que tus besos son
el cielo y el infierno
cuando el amor los une.
Tu piel, tus olores
me elevan mientras la sangre
se desliza como una caricia
en mi cuerpo.
Prediqué tu tiempo , tu soledad...
Incontables horas desperté a la noche,
aquel día pude tocar las estrellas.
Silenciada más intensamente perfumada
era la distancia que alguna vez
un ángel inexplicablemente escondió
en la embriaguez del universo.
Mujer...
Orgánica súplica que reposa
en el deseo animal
¿Causa errónea o consecuencia sublime del gineceo?

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